Sexo anal: tips y lo que necesitas saber

Cuando se trata de sexo, podríamos decir que casi todo vale. Sin embargo, hay algunas prácticas sexuales poco comprendidas de las que mucha gente reniega, sea por falta de información o por miedo.

Una de estas prácticas es el sexo anal, por lo que es normal que mucha gente avergonzada de charlarlo con sus padres consulte sobre el tema en línea.

Hay muchas creencias erróneas sobre el sexo anal, y para que puedas disfrutar con seguridad, te explicaremos todo lo que debes saber sobre el sexo anal y consejos para disfrutarlo.

¿Qué es el sexo anal?

Como su nombre lo deja ver, el sexo anal refiere a toda actividad sexual ligada al ano. Puede incluir tanto la penetración como la estimulación anal con la boca o las manos.

A pesar de que se la ligó a una orientación sexual por muchos años, esta es una creencia errónea: cualquier persona que desee puede hacerlo.

Durante el sexo anal, se introduce el pene (o juguete) en el ano-recto de la pareja. Lo mismo sucede durante la masturbación anal.

En su estado normal, el esfínter del ano se mantiene cerrado, por lo que la práctica del sexo anal puede doler si no se trabaja antes para relajar y distender los músculos.

Una relación anal placentera dependerá en gran medida de si se realiza una masturbación en la zona previamente, para ir relajando los músculos progresivamente y mejorar la penetración.

¿Es placentero el sexo anal?

¡Sí! El potencial de disfrute en la zona del ano está ligado a la concentración de gran cantidad de fibras sensitivas, sobre todo en esta zona que está tan próxima a órganos sexuales y músculos de la pelvis que juegan un papel crucial en el orgasmo.

Estimular los órganos de placer (como el clítoris) a la vez que ocurre el sexo anal es una gran forma de facilitar el orgasmo. En los hombres, el sexo anal estimula la próstata, ubicada aproximadamente a cinco centímetros del ano, lo que produce orgasmos muy intensos.

Lubricación en el sexo anal

Es normal que tras una experiencia sexual poco placentera nos neguemos a repetir una cierta actividad, y aquí es donde la lubricación tiene la clave para que no la pases fatal.

La zona del ano y el recto no lubrica como sí lo hacen nuestros órganos sexuales, y los músculos se dilatan a un ritmo diferente, por lo que recomendamos que, en caso de que estés pensando en practicar sexo anal,tengas una charla extensa con tu pareja de lo que te gustaría y lo que no.

Sentir queestás en control de la situación ayuda a tu relajación, lo que ayuda a facilitar la penetración y ayudará al disfrute.

Riesgos del sexo anal

Los riesgos de practicar sexo anal no son muy diferentes de los de una relación sexual convencional, pero sí debes tenerlos mucho más en cuenta por la zona de la que hablamos, normalmente habitada por bacterias y microorganismos.

El sexo anal sin protección aumenta el riesgo de contraer y/o transmitir infecciones de transmisión sexual (conocidas como ETS). El ano está revestido por un tejido muy fino, fácil de lacerarse, por lo que hay un mayor riesgo de infecciones.

Las infecciones por sexo anal incluyen los herpes, clamidia, sífilis, hepatitis B, verrugas, gonorrea e incluso VIH.

Asimismo, los microorganismos presentes en la zona anal pueden causar enfermedades derivadas de bacterias y virus como la hepatitis A y Escherichia coli, que se transmiten también con el sexo oral anal y la penetración con los dedos.

Un riesgo menos común del sexo anal, al contrario de lo que muchos creen, es la fisura anal. Se trata de un desgarro del ano muy doloroso, aunque esto puede pasar también al ir al baño.

La introducción de objetos en el ano también tiene sus riesgos. La zona del ano es extremadamente sensible, su tejido es delgado y las paredes del intestino no producen sensaciones de dolor cuando introduces objetos en él.

Es bastante común que una persona introduzca un objeto en su ano y luego no pueda sacarlo porque se desplaza a una porción profunda del intestino. En estos casos, hay ocasiones en que es necesaria una intervención quirúrgica para poder retirar el objeto del cuerpo.

Es por esto que los especialistas hacen énfasis en introducir únicamente juguetes sexuales diseñados para el ano,a fin de evitar estas situaciones incómodas y preservar la salud de la persona que lo practica.

Sexo anal seguro

La clave para un sexo anal seguro está en minimizar los riesgos.

Preservativos

Los preservativos o condones son un gran aliado en la protección contra ETS en el sexo anal. Es muy importante elegir el preservativo ideal para ti y utilizar lubricantes con base acuosa o de silicona, ya que los lubricantes aceitosos tienden a dañar los preservativos y pueden causar roturas.

Si vas a pasar a sexo vaginal luego del sexo anal, es importante que utilices un preservativo distinto. Así, evitarás el paso de las bacterias típicas de la zona anal al canal vaginal y por ende podrás prevenir infecciones severas.

La masturbación anal

Cuando hablamos de masturbación anal nos referimos a la estimulación del ano con fines eróticos.

La zona del ano es muy sensible y una persona experimenta intenso placer al estimularla con caricias. La estimulación anal debe ser gradual y sin introducir nada por un buen rato.

La clave está en estimular el ano suavemente y en movimientos circulares, con lubricantes que contribuyan a relajar los músculos del ano y potencien la sensación de intimidad en la pareja.

Dentro de las mejores técnicas para masturbación anal está la estimulación del ano mientras se te masturbas de forma convencional o masturbas a tu pareja. Esto aumenta en gran medida la excitación sexual.

Asimismo, también puedes estimular el ano de tu pareja mientras tienen relaciones sexuales para aumentar el disfrute. La introducción de dedos o juguetes es una buena idea para dilatar los músculos del ano de forma progresiva y evitar que esta experiencia sea dolorosa.

En los sex shops podrás encontrar todo tipo de productos seguros para sexo anal, como lubricantes, juguetes sexuales para el ano, fundas para masturbación con dedos, masajeadores de próstata, preservativos y vibradores, entre otros.

Tips para disfrutar el sexo anal

Sexo anal y juguetes sexuales

Si antes de tener sexo anal quieres aprender a disfrutar si dolor, entonces los juguetes sexuales anales son una apuesta que no puedes ignorar.

Existe gran variedad de juguetes sexuales apuntados al disfrute por la estimulación del ano, como los plugs anales, dilatadores o dildos en todo tipo de tamaños con los que puedes jugar e ir relajándote de forma progresiva para que, cuando llegue el gran momento, puedas disfrutar del sexo anal sin dolor ni prejuicios.

Se recomienda que busques juguetes sexuales para el ano con topes que eviten que el juguete entre en tu recto a un punto de profundidad en que tú o tu pareja no lo puedan sacar, ya que puedes terminar necesitando asistencia médica para liberarte de él, una situación que puede incomodar a más de uno.

Igualmente, si esto te sucede ¡no te preocupes! Es una situación más común de lo que piensas para los profesionales de la salud. Además, ten en cuenta que mientras más rápido recibas atención médica en estos casos, menos riesgos de desplazamiento correrás.

Masturbación

Una gran forma de conocer tus límites saludables y también saber qué es lo que te gusta realmente en este tema es la masturbación anal.

Recomendamos que utilices un guante de látex (para una mejor higiene), frotes tus dedos con lubricante y comiences a estimularte para experimentar un mundo nuevo de sensaciones y, además, conocer hasta dónde puedes llegar.

¡Mantén la mente abierta!

Si quieres disfrutar del sexo anal debes relajarte, como primera e indiscutible regla de oro.  Es ideal que, previo a la penetración anal, tengas un juego erótico con tu pareja para relajarse e ir subiendo de forma progresiva la estimulación de la zona anal.

Si, por el contrario, tú o tu pareja disfrutan del dolor en el sexo anal, se recomienda que hablen del tema para asegurar que todo lo que suceda sea consensuado.

Sexo anal: mejores posiciones para disfrutar

Cucharita

Esta posición favorece a la penetración anal sin dolor y a la sensación de intimidad en la pareja. Puedes ayudar incluso más masturbando a tu pareja para relajar aún más la musculatura anal.

Ambos se tumban hacia un lado, quedando de espalda a la pareja quien será penetrado. Puedes masturbar a tu pareja en ese momento y, cuando se sienta lista para la penetración anal proceder a ella.

Es importante que la penetración sea muy progresiva y suave, la idea es que ambos disfruten.

Sometido

La posición del sometido es muy cómoda para practicar el sexo anal. La persona penetrada es quien dirige el ritmo y cómo llevarlo, mientras que quien penetra disfruta los movimientos del “sometido”.

La persona que penetra se tumbará boca arriba en la cama, con el cuerpo estirado por completo. La persona que “cabalga” se sentará sobre su pareja dándole la espalda y con las manos apoyadas en las piernas de su pareja, y podrá de esta forma marcar el ritmo de sus movimientos.

La pareja puede acompañar tomando a la persona de las caderas y acariciando su cuerpo para aumentar la intimidad del momento.

La cabalgata

La cabalgata es otra posición que facilita la penetración anal. Como consejo adicional, puedes elevar la apuesta durante la relación sexual utilizando juguetes como esposas o vendándose los ojos.  Además, puedes jugar con la imaginación para ti mismo, ya que ambas partes no se ven la cara mientras practican la posición.

Tú y tu pareja tendrán que buscar un lugar donde puedan sentarse y mantener los pies apoyados en el suelo cómodamente. La persona penetrada se sentará sobre su pareja y le dará la espalda (sí, como en el sometido).

A continuación, la persona que cabalga controlará los movimientos y, muy como la posición anterior, la persona que penetra podrá acompañar el ritmo y acariciar el cuerpo de su pareja desde atrás.

La persona penetrada puede, además, inclinarse hacia adelante para que la penetración anal sea más sencilla y fluida.

Flor de loto

La posición de la flor de loto también exige que la pareja se coloque encima de quien la penetrará, pero en este caso esta se sentará en el suelo con las piernas entrelazadas y las palmas de las manos firmemente apoyadas en el suelo, esto con el fin de ayudar a mantener el equilibrio de la pareja durante la penetración.

Hay otra forma de experimentar el sexo anal con esta posición, con la persona penetrada mirando a su pareja de frente, pero generalmente esta posición exige muy buena lubricación y relajación de los músculos, así como una erección firme que no flaquee durante la penetración.

Ostra

Esta posición es bastante complicada, por lo que se recomienda especial cuidado para las parejas por requerir una flexibilidad importante, lo que en ocasiones puede derivar en lesiones por malas posiciones o fuerzas mal direccionadas.

Sin embargo, la Ostra (también conocida como la ostra vienesa) es una de las posiciones sexuales que más favorecen la penetración anal.

Para poder practicar esta posición, la persona penetrada debe recostarse hacia arriba y subir las rodillas al pecho, donde deberá mantenerlas posicionadas.

Para ayudar a mantener esta posición durante el acto sexual, las manos pueden colocarse detrás de cada muslo tirando hacia atrás.

La intervención con las manos favorecerá, además, la posición del ano para la penetración, colocándolo en un ángulo mucho más conveniente.

La persona que penetra puede también ayudar a su pareja empujando, si bien estará arrodillada frente a ella, con las piernas separadas para mantenerse estable durante la penetración.

Luego de posicionarse, la pareja de rodillas se inclina hacia adelante y comienza penetrando suavemente, ayudándose en un principio (si lo necesita) con las manos para dirigir el glande hacia la entrada.

Una vez iniciada la penetración, ambos disfrutarán de forma mucho más profunda y completa, como ninguna otra posición para el sexo anal lo permite.

Sin dudas “la ostra” demanda un cierto esfuerzo, pero vale la pena probarla.

Ya tienes la información que necesitas, ¡hora de dar rienda suelta a tus deseos!

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